Comunidad Valenciana
Qué ver en Pedreguer: la Serra de Segària, el rastro y el casco
Pedreguer está en la Marina Alta, en el norte de la provincia de Alicante, a unos diez kilómetros del mar pero de espaldas a él: el pueblo mira a la montaña, con la cresta caliza de la Serra de Segària levantándose justo detrás del caserío. Esa posición explica lo que se encuentra aquí y lo que no. La respuesta a qué ver en Pedreguer no es una lista de monumentos, sino un pueblo de interior con oficio propio, un mercadillo desproporcionado para su tamaño y la mejor puerta de entrada a los valles que quedan detrás de la costa de Dénia y Xàbia.
La Serra de Segària y los valles
La Segària es una cresta rocosa, corta y afilada, que separa el llano de Pedreguer de los pueblos de la ribera del Girona. Se sube por senderos señalizados desde el propio término, y arriba se camina por el filo con el mar a un lado y los valles al otro; la travesía completa pide pie seguro, y hay variantes cortas hasta los miradores bajos. Apenas hay sombra en todo el recorrido, así que la sierra es de otoño, invierno y primavera.
Detrás empieza el interior de verdad: la Vall de Laguar, con el barranco del Infern y sus laderas de bancales, y la Vall d’Ebo, con la cueva del Rull y el barranco que lleva su nombre. Ninguno de los dos valles está en el término municipal, pero Pedreguer es uno de los puntos más cómodos desde los que recorrerlos sin dormir en la costa.
- Comarca Marina Alta
- Distancia al mar unos 10 km
- Sierra Segària, cresta caliza
El rastro y el oficio de la llata
El rastro de Pedreguer se monta los domingos por la mañana junto a la CV-720, en el polígono, y se ha convertido en uno de los mercadillos de segunda mano más grandes de la comarca: muebles, herramienta, antigüedades y saldo, con público que baja de toda la Marina y de las urbanizaciones de la costa. Es la razón por la que mucha gente pisa el pueblo por primera vez.
La otra seña es un oficio: la llata, el trenzado de hoja de palmito. Durante los siglos XIX y XX Pedreguer vivió de convertir esa fibra en sombreros, capazos y cestería que salían de la comarca hacia medio mundo, con fábricas que marcaron la trama del pueblo. De aquella industria quedan memoria documentada, piezas conservadas por el municipio y talleres que todavía trabajan la palma.
Domingo por la mañana: rastro abajo, sierra arriba. Es el mejor plan combinado del pueblo, y a mediodía los dos se acaban.
El casco y los alrededores
En una lista honesta de qué ver en Pedreguer el casco entra por ambiente más que por catálogo: calles apretadas alrededor de la iglesia de la Santa Creu, levantada sobre fábrica anterior, con las capillas y ermitas repartidas por el término —la del Calvari, subiendo entre cipreses, es la caminata corta clásica al atardecer—. No hay grandes monumentos y esa es en parte la gracia: Pedreguer conserva el pulso de pueblo de trabajo, con mercado, horno y bares de almuerzo, algo cada vez menos frecuente a diez minutos de la costa.
Alrededor quedan, además de los valles, el Montgó presidiendo el horizonte hacia el este, los cascos históricos de Dénia y Xàbia y, hacia el sur, la costa rocosa de la comarca. La combinación funciona en cualquier orden: mañana de sierra y tarde de playa, o al revés.
Cómo llegar y cuándo ir
Por carretera, la salida 62 de la AP-7 queda en el propio término, y la CV-720 conecta con Dénia y con los pueblos del interior; desde Valencia son unos cien kilómetros y desde Alicante unos noventa. El aeropuerto más cercano es el de Alicante, y la estación de tren útil, la de Dénia para el TRAM hacia el sur o las de Xàtiva y Gandia para la red de cercanías y media distancia.
La mejor época va de marzo a junio y de septiembre a noviembre: la sierra se camina bien, el pueblo mantiene su ritmo y la comarca no está saturada. En pleno verano el calor y el lleno de la costa se notan también aquí, aunque menos; las fiestas mayores caen en julio.
- Provincia
- Alicante
- Comarca
- Marina Alta
- Acceso
- AP-7 salida 62 y CV-720
- Mercadillo
- rastro dominical junto al polígono
- Mejor temporada
- primavera y otoño
Pedreguer se combina de forma natural con Dénia, Xàbia y los valles de Laguar y Ebo. El resto de la comunidad está en Comunidad Valenciana y el índice completo del país, en destinos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el rastro de Pedreguer?
Un mercadillo de segunda mano y antigüedades que se monta los domingos por la mañana en el polígono industrial, junto a la CV-720, y que se ha convertido en uno de los más grandes y conocidos de la Marina Alta. Atrae a compradores de toda la comarca y a muchos residentes europeos de la costa; conviene llegar pronto, porque a mediodía empieza a recogerse.
¿Se puede subir a la Serra de Segària?
Sí, por senderos señalizados que salen del propio término y de los pueblos vecinos. La cresta es rocosa y aérea, con vistas simultáneas al mar y a los valles del interior, y la travesía completa exige pie seguro; hay opciones más cortas hasta los miradores bajos y la ermita. En verano conviene evitar las horas centrales, porque apenas hay sombra.
¿Qué es la llata?
El trenzado de hoja de palmito con el que Pedreguer construyó su industria durante los siglos XIX y XX: sombreros, capazos y cestería que se exportaban desde la comarca. Del oficio quedan la memoria fabril del pueblo, piezas y documentación que el municipio conserva, y talleres que aún trabajan la fibra.
¿Merece la pena Pedreguer si ya conozco Dénia y Xàbia?
Justo por eso: es la cara de interior de la misma comarca. A diez minutos de la costa cambian la escala y el ritmo —calles de pueblo, huerta, sierra encima— y quedan a mano los valles del interior, la Vall de Laguar y la Vall d'Ebo, con sus barrancos y cuevas. Funciona bien como base más tranquila y algo más barata.
¿Cuándo es la mejor época para ir?
De marzo a junio y de septiembre a noviembre, cuando la sierra se camina con buen tiempo y el pueblo mantiene su ritmo. En julio y agosto el calor aprieta y la comarca entera se llena por la costa; el rastro dominical funciona todo el año, y las fiestas grandes caen en julio.