El senderismo en la Sierra Norte de Sevilla tiene en Almadén de la Plata uno de sus puntos de partida más cómodos: casi todos los senderos de Almadén de la Plata arrancan del propio casco urbano o de sus inmediaciones, sin necesidad de acercarse en coche a una cabecera de ruta. El término municipal se reparte entre dehesa de encina y alcornoque, canteras de mármol de origen romano, arroyos que forman cascadas en invierno y una red de miradores que se asoman al resto de la comarca. Dos etapas de la Vía de la Plata lo cruzan, de modo que buena parte de los caminos están señalizados desde antes de que existiera la etiqueta de turismo activo.
Qué ver en la red de senderos y miradores
La red municipal combina paseos llanos por dehesa y matorral mediterráneo con recorridos de dificultad media-alta, y varios de ellos se hacen igual a pie, en bicicleta de montaña o a caballo. Lo que hay qué ver repartido por el término se puede resumir en una lista corta de parajes que casi todos los itinerarios tocan en algún punto: El Berrocal, monte público de casi 7.500 hectáreas; Los Covachos, con su yacimiento neolítico y las canteras de mármol romanas; La Bordalla, con mirador en la cima; La Traviesa, que reúne yacimiento íbero, mirador y observatorio astronómico; El Calvario, con las cruces del Camino de Santiago y dos miradores arriba; la Ribera del Cala, zona recreativa de la romería de la Divina Pastora; y los arroyos de las Calzadillas —donde está la cascada de El Chorro—, Gargantafría, la Mojonera y el Río Viar.
La particularidad de la zona es la distancia: a diferencia de otros accesos al Parque Natural, aquí la mayoría de esos parajes se alcanzan andando desde el pueblo. Eso convierte el municipio en base razonable para dos o tres días de caminatas encadenadas, sin cambiar de alojamiento, y explica que los senderos de Almadén de la Plata se citen a menudo como puerta de entrada al parque. Antes de decidir qué ver conviene mirar el desnivel más que el kilometraje: aquí las rutas cortas suelen ser las más duras.
Rutas de senderismo en la Sierra Norte de Sevilla, sendero a sendero
Estas son las rutas de senderismo en la Sierra Norte de Sevilla que salen del municipio, de menor a mayor exigencia. Todas están señalizadas y todas empiezan a pie de casco urbano, así que se pueden encadenar en días sucesivos desde el mismo alojamiento; el conjunto es lo que se conoce como rutas de senderismo en la Sierra Norte de Sevilla en su vertiente más occidental, ya casi en el límite con la provincia de Badajoz.
Mirador de La Bordalla
- Altitud 450 m
- Desnivel +80 m
- Acceso a pie o en coche
El camino empieza al final de la calle Cervantes, en la Plaza de la Cruz, y sube entre huertas y parcelas privadas con animales de granja hasta la cima, a 450 metros. Son solo ochenta metros de desnivel, pero concentrados en muy poco recorrido, con tramos de pendiente fuerte; la carretera está asfaltada, así que también se puede subir en vehículo. Arriba hay una zona recreativa y una panorámica que alcanza El Real de la Jara, Santa Olalla del Cala y Zufre, y en los días despejados, Sevilla en el horizonte. Al oeste queda la umbría de Los Rincones y, más allá, la finca Las Navas del Guerra y el parque forestal El Berrocal. La vegetación del entorno es de olivo, romero, coscoja, lentisco, charneca, madroño y esparraguera.
Sendero de Los Molinos
El Sendero de Los Molinos sigue el camino de la romería de la Divina Pastora, entre el pueblo y la Rivera del Cala, en paralelo al arroyo del mismo nombre. Se llama así por los siete molinos harineros que se cuentan a lo largo del cauce: se construyeron junto al agua porque funcionaban movidos por la corriente, y moler el trigo era la condición para tener pan. El recorrido baja despacio entre huertas cerradas con chumberas —usadas como valla natural—, encinas, alcornoques, quejigos, olivos, jara, torvisco y esparragueras; ya cerca de la ribera aparecen olmos, alisos y álamos. Termina en un encinar grande con merendero, parque infantil, un aljibe alimentado por un manantial y la Ermita de la Divina Pastora.
Sendero de la Cuesta del Chorro
- Hasta el cruce 6 km
- Perfil descenso y ascenso
- Mejor época invierno y primavera
Baja del pueblo hasta el arroyo de la Calzadilla por el camino que continúa hacia el pantano de Melonares. Sendero y arroyo se cruzan a unos seis kilómetros; en ese punto el itinerario gira a la derecha y empieza a ascender siguiendo el ruido del agua, pegado a la linde de la finca El Berrocal, hasta un claro donde un pequeño cañón con una gran roca central forma una catarata que llena una poza. El descenso previo atraviesa encinares, alcornocales, olivares y extensiones de romero en flor, con saltos de agua sucesivos sobre roquedo. Es el recorrido más espectacular del municipio y también el que más depende de la época: sin lluvias recientes, la cascada pierde casi todo su interés.
Sendero del Calvario
- Desnivel +130 m
- En 1,5 km
- Miradores 2
Coincide con el tramo final de la tercera etapa de la Vía de la Plata. Hecho al revés, saliendo del pueblo, comienza con una subida fuerte hasta un pozo donde el camino se bifurca —conviene tomar el de pavimento en mejor estado, porque ambos se reencuentran metros después— y llega primero al Mirador de la Cruz, una cruz de peregrinación con vista directa sobre el casco. Desde la cima, dos miradores enfrentados: al norte, el pueblo rodeado de huertos, olivares y dehesa, con el cerro de Los Covachos al fondo y sus canteras milenarias de mármol azul, rosa y blanco; al sur, un relieve mucho más suave y una masa vegetal continua que incluye el monte público El Berrocal.
Sendero de los Covachos
Por él pasa la cuarta etapa del Camino de Santiago, la que va del pueblo a Monesterio. Atraviesa bosque mediterráneo —encinas, alcornoques, galaperos, chumberas, olivares— y huertos vecinales, y conduce a la Cueva de los Covachos y a la cantera de mármol romana. La cueva no tiene acceso libre: hay que concertar visita con guía autorizado, porque alberga colonias de murciélagos en peligro de extinción, junto con estalactitas y estalagmitas todavía activas. Siguiendo el camino hasta un desvío señalizado a la derecha se sube a la cantera romana y al mirador de los Covachos.
Camino viejo de Almadén a Cazalla
Un camino histórico que unía las dos localidades y por el que se sacaba el mármol de las canteras con destino a Córdoba. Cruza dehesas con explotaciones ganaderas y monte mediterráneo, pasa por el Río Viar y el nacimiento del arroyo de Gargantafría, con molinos hidráulicos antiguos junto al agua, y deja a la izquierda el Riscal de San Felipe, tres bancales de acumulación de piedra a distinta altura. En la cima hay una muralla de bloques de caliza, probablemente medieval y de origen musulmán, que se interpreta como torre de vigilancia por su posición sobre el camino. Al final aparece el Risco Nogal, un saliente rocoso de la Sierra de los Castillejos con dos oquedades que son las bocas de una cueva ocupada entre el neolítico reciente y el calcolítico.
Los senderos de Almadén de la Plata y el patrimonio que atraviesan
La red no separa naturaleza y arqueología, porque sobre el terreno están mezcladas. El caso más claro es la necrópolis de cistas de la Edad del Bronce de La Traviesa, al oeste del núcleo: descubierta en 1986 y excavada en 1992 y 1993, reúne 29 enterramientos y es la única necrópolis de cistas de ese periodo musealizada en Andalucía occidental. Una cista es un enterramiento individual pequeño, una fosa cuadrangular revestida de lajas verticales y cubierta por otras lajas, dentro de la cual se depositaba al difunto en posición fetal. El conjunto está declarado patrimonio histórico e incluido en el catálogo de yacimientos arqueológicos de la provincia de Sevilla.
En el extremo del Sendero de Los Molinos está la Ermita de la Divina Pastora, construida entre 2009 y 2014 con 220 metros cuadrados y capacidad para unas sesenta personas, de traza deliberadamente sencilla y con espadaña de campana en la fachada. La romería se celebra el tercer fin de semana de mayo: arranca el sábado con una misa en la iglesia de Santa María de Gracia y sigue con la peregrinación del simpecado tirado por bueyes, caballistas y carretas adornadas. El resto del patrimonio urbano —el castillo medieval, la Torre del Reloj— está reunido en la página de monumentos.
El Berrocal, senderismo dentro del Parque Natural
- Superficie
- 7.481 hectáreas de monte público
- Distancia al pueblo
- unos 4 km por el camino del pantano de Melonares
- Fauna
- ciervo, jabalí, búho real, águila imperial, buitre leonado
- Recorridos internos
- Los Arrianales, Mancha del Berrocal, Las Rañas
- Pieza del centro de visitantes
- tronco fósil de sílex, 17 m y unas 10 t, ~290 millones de años
El Berrocal ocupa el extremo suroeste del Parque Natural Sierra Norte de Sevilla, a unos cuatro kilómetros del pueblo por el camino del pantano de Melonares. Son 7.481 hectáreas de montes públicos con poblaciones importantes de ciervo y jabalí y aves como el búho real, el águila imperial y el buitre leonado. La finca mantiene usos cinegéticos, apícolas y ganaderos, saca de corcho y siega de jara para esencias de perfumería, además del turístico.
El Centro de Visitantes Cortijo El Berrocal, en el monte público de Las Navas-Berrocal, reúne réplicas de restos arqueológicos hallados en la propia finca y un tronco fósil de sílex de unos 290 millones de años, diecisiete metros de largo y cerca de diez toneladas. Dentro del recinto hay varios recorridos propios: Los Arrianales, entre formas graníticas y monte mediterráneo, con aves migratorias en verano y berrea en otoño; Mancha del Berrocal, entarimado, por zona adehesada, con un alcornoque de unos 500 años; y Las Rañas, que pasa por collados con panorámicas amplias y carácter marcadamente cinegético. En la linde con la finca Portales están Las Hoyas del Berrocal, formadas por la caída de agua desde el barranco, a las que se accede tomando dirección a la finca El Membrillo. La finca es además paso de la Vía de la Plata en su tramo desde Castilblanco de los Arroyos, y suma miradores propios: el Atalayón, el Punto Alto Risco Blanco y el Mirador del Pantano.
Cuándo ir, y con qué combinarlo
La temporada útil va de octubre a mayo. En pleno verano la mayor parte de los recorridos discurre por dehesa abierta y las temperaturas de la comarca hacen inviable caminar a partir de media mañana. El otoño concentra dos atractivos: los arroyos vuelven a llevar agua y la berrea del ciervo en El Berrocal atrae visitantes específicamente por ella. En invierno y primavera es cuando la Cuesta del Chorro merece de verdad el desvío.
Regla local: si no ha llovido en tres semanas, el Chorro es un paseo bonito sin cascada.
Para preparar la visita, la oficina de turismo municipal está en la Plaza de la Constitución número 1 y atiende de lunes a viernes por la mañana, y también los fines de semana en horario reducido. Quien llegue caminando por la Vía de la Plata encontrará la información de las dos etapas en la página del Camino de Santiago, y las opciones para dormir en la de alojamientos. Si lo que se busca es senderismo en la Sierra Norte de Sevilla como parte de un viaje más largo, el resto de la guía recorre otras zonas del país en el índice de destinos.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el sendero más fácil de Almadén de la Plata?
El Sendero de Los Molinos, que baja hacia la Rivera del Cala en pendiente suave y por camino ancho, es el más asequible con niños. El Mirador de La Bordalla es corto pero salva ochenta metros de desnivel en muy poca distancia, así que resulta más exigente de lo que sugiere su longitud; a cambio, se puede subir en coche hasta arriba.
¿Se puede entrar en la Cueva de los Covachos?
No es de acceso libre. La visita hay que concertarla con un guía autorizado a través de la administración ambiental andaluza, porque en el interior hibernan varias especies de murciélagos amenazadas. El sendero que llega hasta la boca de la cueva y sigue hasta la cantera romana y el mirador sí es libre.
¿Cuándo es mejor hacer senderismo en la zona?
De octubre a mayo. El verano en la Sierra Norte es muy caluroso y buena parte de los recorridos van por dehesa abierta con poca sombra. El otoño añade un atractivo propio: la berrea del ciervo en El Berrocal, que concentra visitantes a finales de septiembre y en octubre.
¿Hay agua en los senderos?
No conviene contar con ella. Los arroyos de la Calzadilla, Gargantafría y Los Molinos llevan caudal en invierno y primavera, pero se reducen mucho en verano y su agua no es potable. Al final del Sendero de Los Molinos hay un aljibe alimentado por un manantial junto al merendero de la Ermita de la Divina Pastora.
¿Son senderos aptos para bicicleta de montaña?
Varios sí. El camino viejo a Cazalla de la Sierra y las pistas de El Berrocal son recorridos habituales en bicicleta, y también a caballo. La Cuesta del Chorro, en cambio, tiene tramos de roca y un desvío final campo a través que se hacen mejor a pie.