Comunidad
Qué ver en Canarias: volcanes, playas y el carácter de cada isla
Canarias no se planifica como una región, se planifica eligiendo isla. Cada una tiene su propio clima interno, su relieve y su cantidad de agua, y las diferencias entre la vertiente norte y la sur de una misma isla pueden ser mayores que las que hay entre dos comunidades peninsulares. El archipiélago está en el Atlántico, frente al Sáhara, y su temperatura apenas cambia entre estaciones.
Tenerife: del Teide a la laurisilva
El Teide domina la isla y el país entero desde sus 3.715 metros, con un parque nacional declarado Patrimonio de la Humanidad alrededor de la caldera de las Cañadas. Subir a la cumbre requiere autorización previa; el teleférico y los miradores, no. Al noreste, el macizo de Anaga conserva laurisilva, el bosque de niebla que cubría buena parte de la Macaronesia. San Cristóbal de La Laguna aporta el casco histórico —también Patrimonio de la Humanidad— con su trazado en damero que sirvió de modelo a ciudades americanas, y Santa Cruz de Tenerife el puerto y el carnaval. En el sur, Costa Adeje y Playa de las Américas concentran la oferta de sol.
Gran Canaria: dunas, cumbre y capital
Las Palmas de Gran Canaria combina la playa urbana de Las Canteras con el barrio fundacional de Vegueta. Al sur, Meloneras y Maspalomas comparten un campo de dunas móviles protegido y faro; Mogán conserva el pueblo blanco sobre el barranco. En el centro, Tejeda se asoma a la caldera con el Roque Nublo y el Bentayga enfrente, y desde allí la isla se entiende: barrancos radiales que bajan de la cumbre al mar en pocos kilómetros.
Lanzarote y Fuerteventura
Lanzarote es la isla del paisaje mineral: coladas recientes, Timanfaya, jameos y una arquitectura de cal blanca y madera verde que impuso César Manrique. Playa Blanca y Costa Teguise reparten el litoral turístico. Fuerteventura es la de las playas largas y el viento constante, con Costa Calma, Caleta de Fuste y Gran Tarajal como bases, y con Corralejo y Cofete en los extremos.
Las occidentales
La Palma suma volcanes recientes y el mayor cielo nocturno protegido de Europa; Santa Cruz de La Palma conserva un casco colonial de balcones y Fuencaliente y Tijarafe cierran el sur y el oeste. La Gomera guarda el laurisilva de Garajonay, y El Hierro ofrece la versión más aislada del archipiélago.
Cómo se combinan las islas
La decisión práctica es cuántas islas caben en un viaje, y la respuesta suele ser menos de las que se piensa. Los vuelos interinsulares duran entre veinticinco y cuarenta minutos, pero con desplazamientos a aeropuerto y esperas cada salto se come media jornada. Los ferris resuelven mejor los pares cercanos: de Los Cristianos a San Sebastián de La Gomera se tarda menos de una hora, y de Corralejo a Playa Blanca poco más de veinte minutos, lo que convierte a Lanzarote y Fuerteventura en un destino combinable de verdad. A La Graciosa se llega desde Órzola en una travesía corta.
Con una semana, una isla y a lo sumo dos. La otra decisión, más importante que la del mes, es la vertiente: alojarse en el norte de Tenerife o de Gran Canaria y en el sur son dos viajes distintos, con diferencias de nubosidad y temperatura que se notan en el mismo día.
En la mesa
Las papas arrugadas con mojo —rojo de pimienta, verde de cilantro— acompañan casi todo, y el gofio, harina de cereal tostado de origen prehispánico, aparece en amasados, escaldados y postres. De los quesos, el majorero de Fuerteventura y el palmero ahumado tienen denominación. En la carta salada están el sancocho de cherne con pella de gofio y el potaje de berros; en la copa, los vinos de Lanzarote, cultivados en hoyos excavados en el picón para retener humedad y frenar el viento.
Cuándo ir
Cualquier mes. El invierno es temporada alta precisamente por la estabilidad térmica; en verano el alisio refresca el norte y sopla fuerte en las costas orientadas al este. La decisión importante no es el mes sino la vertiente: norte húmedo y verde, sur seco y soleado.
- Islas habitadas
- Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura, La Palma, La Gomera, El Hierro y La Graciosa
- Patrimonio de la Humanidad
- Teide, La Laguna, Garajonay
- Altura máxima
- Teide, 3.715 m
- Mejor temporada
- todo el año
El índice completo de destinos del país está en destinos.
Preguntas frecuentes
¿Qué isla elegir para un primer viaje?
Tenerife si se quiere variedad máxima: el Teide, laurisilva en Anaga, ciudad histórica en La Laguna y costa sur seca y soleada. Gran Canaria por el contraste entre dunas, cumbre y capital. Lanzarote por el paisaje volcánico. Fuerteventura por las playas y el viento. Las islas occidentales pequeñas son para naturaleza y caminar.
¿Cuándo se puede ir?
Todo el año. La temperatura media varía poco entre estaciones y el invierno es plena temporada precisamente por eso. En verano el alisio refresca el norte y sopla fuerte en las playas orientadas al este. La diferencia relevante no es el mes, es la vertiente: el norte de las islas es más húmedo y verde que el sur.
¿Se puede subir al Teide?
Al teleférico sí, y a la cumbre solo con autorización previa gratuita que se agota con semanas de antelación. Las rutas del parque nacional se hacen libremente, y el observatorio y los miradores de las Cañadas no requieren permiso. La cota alta es alta montaña: frío, sol intenso y menos oxígeno del que se espera.
¿Qué hay además de playa?
Bastante. Laurisilva en Anaga y Garajonay, cráteres y coladas recientes en Lanzarote y La Palma, barrancos y presas en Gran Canaria, salinas y pueblos de pescadores. Varias islas son reserva de la biosfera completa y cuatro parques nacionales están repartidos entre ellas.
¿Hace falta coche?
En las islas grandes conviene, porque el interés está repartido entre la costa y la cumbre y los trayectos son de carretera de montaña. En las capitales y en los núcleos turísticos consolidados el transporte público resuelve, pero limita el acceso a los barrancos y a las playas menos urbanizadas.