Comunidad

Qué ver en la Comunidad de Madrid: la sierra, las villas y la capital

La Comunidad de Madrid se suele reducir a su capital, y eso deja fuera una sierra de más de dos mil metros declarada parque nacional y un conjunto de villas históricas que están a menos de una hora del centro. La región es pequeña y bien conectada: casi todo es excursión de día.

La sierra de Guadarrama

El parque nacional de la Sierra de Guadarrama cubre la divisoria entre Madrid y Segovia y concentra pinares de altura, lagunas glaciares y las cumbres de Peñalara. Manzanares el Real es la entrada más directa: castillo de los Mendoza en buen estado y, detrás, La Pedriza, un caos granítico de bloques redondeados con rutas de todos los niveles. Rascafría abre el valle del Lozoya, con la cartuja de El Paular, el bosque finlandés y caminos junto al río; Soto del Real completa el arco norte.

Las villas históricas

San Lorenzo de El Escorial guarda el monasterio de Felipe II al pie del monte Abantos, con su biblioteca y su panteón real; enfrente, la ruta a la Silla de Felipe II cruza el bosque de La Herrería hasta el mirador tallado en granito con la mejor vista del conjunto. Aranjuez ordena palacio, jardines y huertas junto al Tajo en un conjunto declarado paisaje cultural Patrimonio de la Humanidad. Alcalá de Henares conserva la universidad cisneriana y un casco también declarado. Las tres se visitan en el día desde la capital, en tren en dos de los tres casos.

El sur y el este, los desconocidos

Fuera de los circuitos habituales, la comunidad guarda un sur agrícola con menos monumento y más paisaje cotidiano. Morata de Tajuña conserva huertas y cuevas de vino en el valle del Tajuña; Arroyomolinos ha crecido como área metropolitana; Cadalso de los Vidrios, en el borde suroeste, mantiene la memoria de su industria vidriera y un entorno de viñedo y granito. Son paradas menores, pero explican la región mejor que otra visita a un palacio.

La capital, en una línea

Madrid ciudad merece su propio viaje: el eje del Prado, Thyssen y Reina Sofía, el Retiro y el paseo del Prado como paisaje urbano Patrimonio de la Humanidad, y un casco de plazas encadenadas que se recorre enteramente a pie.

Las villas menos vistas

Fuera del triángulo de El Escorial, Aranjuez y Alcalá, la comunidad guarda media docena de cascos que apenas aparecen en los circuitos. Chinchón ordena su plaza mayor con tres alturas de galerías de madera y sigue usándola como plaza de toros y como escenario de la Pasión; a su lado, Colmenar de Oreja repite el modelo en piedra y con menos gente. Nuevo Baztán es un caso raro: un pueblo diseñado entero a principios del XVIII por José de Churriguera para un solo promotor, con palacio, iglesia y viviendas en un mismo trazado.

Al norte, Buitrago del Lozoya conserva el recinto amurallado más completo de la región, con el río rodeándolo por tres lados, y guarda en su casa de cultura una colección de obra de Picasso donada por su barbero, natural del pueblo. Cerca, Patones de Arriba es el ejemplo madrileño de arquitectura negra, con muros y tejados de pizarra sin argamasa, y Torrelaguna aporta una iglesia de proporciones desmedidas para su tamaño.

Todo esto está dentro de un radio de una hora desde la capital, y ahí está la particularidad de la comunidad: no exige elegir base. Con el mismo alojamiento se alterna sierra un día, villa histórica el siguiente y museo el tercero.

Moverse sin coche

Tres de las cuatro visitas mayores tienen tren de cercanías desde el centro: El Escorial y Alcalá de Henares en línea directa, Aranjuez siguiendo el Tajo. Para la sierra hay autobuses regulares a Manzanares el Real y Rascafría, y trenes hasta Cercedilla, donde arranca el ferrocarril de vía estrecha que sube a Cotos, ya dentro del parque nacional. Chinchón, Buitrago y Patones sí requieren coche o autobús interurbano con pocas frecuencias.

Cuándo ir

Mayo, junio, septiembre y octubre para el conjunto. En julio y agosto la sierra es la salida evidente porque la ciudad y el sur de la comunidad son muy calurosos. En invierno hay nieve en las cotas altas de Guadarrama y las carreteras de puerto pueden exigir cadenas.

Provincia
una sola, uniprovincial
Parque nacional
Sierra de Guadarrama
Patrimonio de la Humanidad
El Escorial, Aranjuez, Alcalá de Henares y el paseo del Prado
Mejor temporada
mayo–junio y septiembre–octubre

El índice completo de destinos del país está en destinos.

Preguntas frecuentes

¿Se puede visitar la sierra sin coche?

En parte sí. El tren de cercanías llega a Cercedilla, desde donde sale el ferrocarril de vía estrecha a Cotos, en plena sierra, y hay autobuses a los núcleos principales. Para Manzanares el Real, Rascafría o los valles laterales el coche facilita mucho, sobre todo fuera de fin de semana.

¿Qué es el monasterio de El Paular?

Una cartuja fundada en el siglo XIV en el valle del Lozoya, junto a Rascafría, la primera de Castilla. Se visita con guía y a su lado queda el bosque finlandés y el camino del río, que es uno de los paseos más agradables de la sierra en cualquier estación.

¿Cuál es la mejor época?

Primavera y otoño para la sierra, con mayo y octubre como mejores meses. El verano madrileño es muy caluroso en la ciudad y en el sur de la comunidad, lo que convierte la sierra en la escapada natural de julio y agosto. En invierno hay nieve en las cotas altas de Guadarrama.

¿Qué villas históricas hay?

San Lorenzo de El Escorial con el monasterio de Felipe II, Aranjuez con el palacio y sus jardines junto al Tajo —paisaje cultural Patrimonio de la Humanidad—, y Alcalá de Henares con su universidad y su casco, también declarado. Las tres son excursión de día desde la capital.

¿Merece la pena el sur de la comunidad?

Menos monumental pero interesante: Morata de Tajuña y el valle del Tajuña conservan huertas y cuevas de vino, Arroyomolinos y Cadalso de los Vidrios quedan en el borde suroeste, este último con tradición vidriera y viñedo. Es la parte de la comunidad que casi nunca aparece en las guías.