Comunidad

Qué ver en Navarra: Pamplona, el Pirineo, la Ribera y las Bardenas

Navarra se lee de norte a sur como una transición climática completa: del Pirineo húmedo de hayedos al semidesierto de las Bardenas hay poco más de dos horas de coche. Pocas comunidades cambian tanto de paisaje en tan poca distancia, y ninguna lo hace con un contraste tan brusco entre bosque cerrado y tierra pelada.

Pamplona

La capital conserva un sistema de murallas de los mejor preservados de Europa, recorrible entero por el adarve, con la ciudadela pentagonal como pieza central convertida hoy en parque. El casco reúne la catedral de Santa María, la plaza del Castillo y la calle Estafeta, que durante los Sanfermines —del 6 al 14 de julio— es el tramo del encierro. Fuera de esa semana la ciudad es tranquila y se ve en un día; durante ella, es otra cosa por completo y conviene decidir a conciencia si se busca o se evita.

Junto a Pamplona, Otazu guarda un señorío vinícola con bodega visitable, ejemplo de que la viticultura navarra no empieza en la Ribera.

Del Pirineo a la Ribera

El norte es atlántico. La selva de Irati cubre miles de hectáreas de haya y abeto y es el destino de otoño por excelencia de la comunidad; los valles de Roncal y Salazar suman queso, pueblos de piedra y la foz de Arbaiun, mientras la de Lumbier ofrece un cañón corto y accesible sobre el río Irati.

Bajando hacia el centro, el paisaje se abre y aparecen las villas históricas: Olite con su palacio real de torres y galerías, Ujué colgada sobre la llanura, Estella como parada mayor del Camino. Y ya en el sureste, las Bardenas Reales: arcilla y yeso modelados en cárcavas y cerros testigo, sin apenas vegetación, recorribles por pistas señalizadas. La imagen del Castildetierra no se parece a nada de lo que hay doscientos kilómetros al norte, y Tudela, la capital de la Ribera, es su base natural: portada románica del Juicio Final por la mañana, menestra de la Mejana a mediodía, cárcavas por la tarde.

El Camino Francés

Roncesvalles es la primera parada española del Camino Francés, tras el paso por Ibañeta desde Saint-Jean-Pied-de-Port, y su colegiata sigue siendo albergue de peregrinos. Desde allí la ruta baja por Zubiri y Pamplona hacia Puente la Reina, donde se une al Aragonés, y sigue por Estella y Los Arcos hacia La Rioja. Es un itinerario distinto de la Vía de la Plata, que sube desde el sur peninsular y cuya etapa por la Sierra Norte de Sevilla está descrita en la Vía de la Plata.

Leyre, Javier y el románico del Camino

Entre Pamplona y la Ribera se alinea un grupo de monumentos que se recorre en un día. El monasterio de Leyre conserva la cripta prerrománica de capiteles achatados y el panteón de los primeros reyes de Pamplona, encajado bajo la sierra de Errando; hoy es comunidad benedictina y se puede asistir al canto gregoriano de las horas. A pocos kilómetros, el castillo de Javier es una fortaleza restaurada donde nació Francisco de Javier, y Sangüesa guarda en Santa María la Real una portada de escultura apretada, con centenares de figuras repartidas en arquivoltas y frisos.

Más al oeste, dos piezas menores explican mejor el Camino que cualquier catedral: la iglesia octogonal de Eunate, aislada en medio del campo y rodeada de una galería de arcos, y el puente de Puente la Reina, de seis ojos, por donde los peregrinos siguen cruzando el Arga a la salida del pueblo.

En la mesa

La huerta de la Ribera da dos productos con denominación que ordenan la carta de primavera: el espárrago blanco, que se come templado y sin más aderezo que aceite, y el pimiento del piquillo de Lodosa, asado, pelado a mano y servido relleno o confitado. Del norte llegan los quesos de oveja latxa del Roncal, curados en cuevas, y del monte el cordero al chilindrón. Los rosados de garnacha son la referencia local, y el pacharán, licor de endrinas maceradas, cierra la comida.

Cuándo ir

Mayo, junio y septiembre para el conjunto; octubre si el objetivo es el hayedo. Las Bardenas se disfrutan mejor en primavera y otoño, porque en verano el calor en terreno sin sombra es serio y en invierno las pistas se cierran tras las lluvias.

Provincia
una sola, comunidad foral
Reserva de la biosfera
Bardenas Reales
Sanfermines
del 6 al 14 de julio
Mejor temporada
mayo, junio y septiembre; octubre para el hayedo

El índice completo de destinos del país está en destinos.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo son los Sanfermines?

Del 6 al 14 de julio, con el chupinazo al mediodía del día 6 y encierros cada mañana del 7 al 14. Es la semana con la ciudad llena y el alojamiento agotado con meses de antelación. Quien quiera ver Pamplona con calma debe evitar esas fechas por completo.

¿Qué son las Bardenas Reales?

Un semidesierto de arcillas y yesos en el sureste de Navarra, modelado por la erosión en cárcavas, mesetas y cerros testigo como el Castildetierra. Está declarado reserva de la biosfera y se recorre por pistas señalizadas en coche, en bicicleta o a pie desde el centro de información.

¿Por dónde entra el Camino Francés en España?

Por Roncesvalles, tras cruzar el puerto de Ibañeta desde Saint-Jean-Pied-de-Port. Esa primera etapa es una de las más duras de todo el itinerario por el desnivel acumulado, y la colegiata de Roncesvalles es el primer albergue histórico del recorrido en territorio español.

¿Cuál es la mejor época para el norte de Navarra?

Mayo, junio y septiembre para caminar con días largos, y octubre para el hayedo: la selva de Irati es uno de los bosques de haya y abeto más extensos de Europa y su color de otoño es el motivo principal de visita. El invierno cierra accesos de altura.

¿Qué se come en Navarra?

Verdura, sobre todo: espárrago, alcachofa, borraja, cardo y el pimiento del piquillo de Lodosa, que aquí es plato y no guarnición. Añádase cordero al chilindrón, quesos de Roncal e Idiazábal en el norte, y los vinos y rosados de la Ribera junto a las bodegas del entorno de Pamplona.