Comunidad

Qué ver en La Rioja: bodegas, pueblos del vino, Camino y sierra

La Rioja es la comunidad más pequeña de la península y la más monotemática en su fama, pero el vino es solo la capa visible. En una hora de coche se pasa del Ebro y sus viñedos a hayedos de sierra, y en el camino quedan dos monasterios declarados Patrimonio de la Humanidad y un yacimiento de huellas de dinosaurio.

Logroño y la calle Laurel

La capital es compacta y se recorre a pie. Su seña reconocible es la calle Laurel, unas decenas de metros donde cada bar sostiene una única especialidad —champiñón, pincho de zapatilla, patatas bravas— y donde el recorrido consiste en pedir una cosa por local y seguir. Alrededor quedan la concatedral de Santa María de la Redonda, el paso del Camino por la calle Mayor y el puente de Piedra sobre el Ebro.

Los pueblos del vino

Haro concentra en el barrio de la Estación un grupo de bodegas centenarias a pocos metros unas de otras, una densidad que no se repite en España, y celebra el 29 de junio la Batalla del Vino. Briones se asoma en alto sobre la vega con un casco intacto y el museo Vivanco a sus pies; San Vicente de la Sonsierra domina el río desde su iglesia fortificada. Más discretos, Cenicero y Cuzcurrita de Río Tirón dan la versión sin autobuses: bodega familiar, plaza y poco más.

San Millán, Santo Domingo y el Camino

El Camino Francés cruza la comunidad de este a oeste y deja dos hitos. Santo Domingo de la Calzada creció como villa de peregrinos y conserva el gallinero en el interior de la catedral, recuerdo del milagro del santo. A pocos kilómetros, desviándose al sur, están los monasterios de San Millán de la Cogolla: Suso, excavado en la roca, y Yuso, barroco y monumental, ambos Patrimonio de la Humanidad y ligados a los primeros testimonios escritos del romance peninsular. Quien llegue caminando desde el sur por otro itinerario encontrará la etapa serrana de la Vía de la Plata descrita aparte.

Más allá del vino: sierra, cigüeñas e icnitas

Al sur, la sierra de Cebollera cambia el registro con hayedos y rutas de montaña; el valle de Enciso conserva centenares de icnitas, huellas de dinosaurio señalizadas sobre las lajas de arenisca. Y en la Ribera, Alfaro mantiene sobre la colegiata de San Miguel una de las mayores colonias de cigüeña blanca de Europa concentrada en un solo edificio, visible desde la calle sin más esfuerzo que levantar la vista.

Calahorra, Nájera y la Rioja Baja

El este de la comunidad tiene otro clima y otra cocina. Calahorra fue la Calagurris romana y conserva de esa etapa restos de circo y termas bajo el casco; hoy su seña es la verdura, con menús de temporada dedicados enteramente a la alcachofa, el cardo y el espárrago, y una feria propia en abril. Arnedo vive del calzado desde hace más de un siglo y guarda encima del pueblo el cortado de las Cien Ventanas, un farallón perforado por cuevas de habitación. Al oeste, Nájera fue capital del reino de Navarra y su monasterio de Santa María la Real guarda el panteón real y un claustro plateresco.

En la Sierra de la Demanda el registro es de montaña: Ezcaray tiene la única estación de esquí de la comunidad y hayedos que en octubre justifican el viaje por sí solos, y Anguiano conserva la danza de los zancos, en la que los danzadores bajan una cuesta empinada girando sobre zancos de madera.

Cómo se recorre

Todo cabe alrededor de una sola base. Desde Logroño, Haro queda a unos cuarenta minutos, Santo Domingo de la Calzada y San Millán a menos de una hora, Calahorra a cuarenta y cinco minutos y Ezcaray a una hora y cuarto. Hay autobús a las cabeceras de comarca, pero las bodegas y los pueblos del viñedo están dispersos y piden vehículo.

Cuándo ir

Septiembre y octubre por la vendimia y el color de la viña, con las bodegas en plena actividad y las visitas más solicitadas. Mayo y junio para la sierra y el Camino. El invierno es frío y despejado, buena época para bodega bajo techo y mesa larga.

Provincia
una sola, La Rioja
Patrimonio de la Humanidad
San Millán de la Cogolla (Suso y Yuso)
Vendimia
de finales de agosto a octubre
Batalla del Vino
29 de junio, en Haro

El índice completo de destinos del país está en destinos.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo es la vendimia?

Entre finales de agosto y octubre según la zona y el año, con el grueso en septiembre. Es la época con más actividad en las bodegas y también la más solicitada para visitas, así que conviene reservar. Haro celebra además la Batalla del Vino el 29 de junio, que es otra cosa: una fiesta, no una cata.

¿Qué pueblo del vino conviene visitar?

Haro por el barrio de la Estación, donde varias bodegas históricas se concentran en pocos metros junto a las vías. Briones por el casco en alto y el museo Vivanco. San Vicente de la Sonsierra por la vista del Ebro. Cenicero y Cuzcurrita de Río Tirón son paradas menores y menos transitadas.

¿Qué tiene de especial San Millán de la Cogolla?

Sus dos monasterios, Suso y Yuso, están declarados Patrimonio de la Humanidad, y en Suso se conservaron las glosas emilianenses, anotaciones consideradas de los primeros testimonios escritos de la lengua romance peninsular. Están a pocos kilómetros de Santo Domingo de la Calzada, en el Camino.

¿Hay algo que hacer al margen del vino?

Bastante. La sierra de Cebollera al sur ofrece hayedos y rutas de montaña; el valle de Enciso conserva centenares de icnitas, huellas de dinosaurio fosilizadas y señalizadas; y Alfaro alberga en la colegiata de San Miguel una de las mayores colonias de cigüeña blanca de Europa sobre un solo edificio.

¿Se puede recorrer sin coche?

Logroño, Haro y Calahorra están conectadas por transporte público, y el Camino se hace a pie por definición. Para las bodegas dispersas, los pueblos pequeños y la sierra hace falta vehículo, o bien contratar una visita organizada desde Logroño.