El Escorial

Silla de Felipe II: la ruta a pie desde San Lorenzo de El Escorial

La Silla de Felipe II es la excursión corta canónica de San Lorenzo de El Escorial: un berrocal de granito en la ladera de la Machota, con asientos y gradas tallados en la roca y la mejor vista frontal que existe del monasterio. La tradición sienta ahí al rey, siguiendo las obras entre 1563 y 1584 con el Guadarrama a la espalda; la arqueología moderna prefiere leer la talla como un altar rupestre prerromano reutilizado siglos después. Sea trono improvisado o santuario vetón, el sitio cumple: se llega andando por un bosque serio y se vuelve con la imagen que explica por qué el edificio se plantó exactamente donde está.

La ruta por el bosque de La Herrería

El camino clásico sale del propio casco de San Lorenzo de El Escorial, cruza la M-505 a la altura de la ermita de la Virgen de Gracia y se interna en el bosque de La Herrería: fresnedas, robles y prados de siega que fueron parte de las posesiones históricas del monasterio y hoy son bosque protegido. La senda está señalizada, sube con pendiente amable y mantiene la sombra casi todo el año; en 45 minutos a una hora se está al pie del berrocal. Los escalones tallados en el granito, pulidos por el uso, piden solo un poco de atención en mojado.

Arriba, la lógica del lugar se impone: el monasterio llena el encuadre con el pueblo a sus pies y la sierra detrás, y se entiende de un vistazo la escala del encargo de Felipe II. La luz buena es la de la tarde, cuando el sol baja y el granito de la fachada se enciende.

  • Distancia ~4 km ida y vuelta
  • Tiempo 45–60 min por trayecto
  • Dificultad baja, camino de bosque

Trono real o altar prerromano

La historia oficial duró siglos: el rey seguía las obras desde su asiento tallado, con mesa y gradas para el séquito. La revisión llegó al comparar la talla con los altares rupestres documentados en el occidente peninsular —peldaños, plataformas y pilas talladas en berrocales, de cronología prerromana—, y hoy buena parte de los investigadores lee la Silla de Felipe II como un santuario reaprovechado por la leyenda. No hay cartel que zanje la cuestión, y casi mejor: pocos paseos de una mañana ofrecen a la vez un mirador del siglo XVI y un posible altar de dos mil años.

El paraje resume su propia ambigüedad: la roca mira al monasterio, pero la talla probablemente miraba a otra cosa mucho más antigua.

El bosque, que es tan histórico como la piedra

La Herrería no es un bosque cualquiera que quedó al lado del monasterio: es un robledal de melojo gestionado desde el siglo XVI, cuando Felipe II lo puso al servicio de la obra y de la caza, y sigue siendo la razón de que la ladera esté arbolada y no pelada como buena parte de la sierra. En octubre y noviembre el melojo se pone ocre y la vista desde la roca cambia por completo de color. En el mismo entorno, el arboreto Luis Ceballos reúne en pocas hectáreas la mayoría de las especies forestales del centro peninsular, con senderos cortos y señalizados; es el complemento evidente para quien suba con niños y quiera alargar la mañana sin más desnivel.

Cómo llegar y cuándo ir

A San Lorenzo de El Escorial se llega en cercanías C-8 hasta El Escorial más un paseo o bus urbano de subida, en los autobuses 661/664 desde Moncloa o por la M-505; quien vaya directo a la Silla en coche tiene desvío señalizado en la misma M-505 hacia el aparcamiento del paraje, que los fines de semana buenos se llena pronto. La combinación redonda es la obvia: monasterio por la mañana, comida en el pueblo y la ruta de la Silla de Felipe II con la luz de la tarde.

La primavera y el otoño son las estaciones del bosque, con La Herrería en verde o en cobre; el verano funciona a primera y última hora, y el invierno regala los días más limpios de vista, con el Guadarrama nevado detrás del monasterio.

Punto de partida
San Lorenzo de El Escorial, por la ermita de la Virgen de Gracia
Recorrido
unos 4 km ida y vuelta por el bosque de La Herrería
Desnivel
suave; escalones tallados solo en la roca final
Acceso en coche
desvío señalizado en la M-505, aparcamiento limitado
Mejor luz
la tarde, con el monasterio de frente al sol

La escapada se completa con el monasterio y el casco de San Lorenzo, o siguiendo la sierra hacia los pueblos del Guadarrama. Más planes de la comunidad, en Madrid; el índice completo del país, en destinos.

Preguntas frecuentes

¿Qué es exactamente la Silla de Felipe II?

Un conjunto de asientos y peldaños tallados en un berrocal de granito, en la ladera del monte frente al monasterio. La tradición cuenta que Felipe II se sentaba allí a seguir las obras de El Escorial; buena parte de los investigadores defiende hoy que la talla es muy anterior, probablemente un altar rupestre de época prerromana reaprovechado. Las dos historias conviven en el mismo sitio, y la vista no entiende de atribuciones.

¿Cuánto se tarda en llegar a pie?

Desde el centro de San Lorenzo de El Escorial, entre 45 minutos y una hora por camino señalizado a través del bosque de La Herrería, con subida suave y sombra casi continua. Desde el aparcamiento cercano al pie del berrocal, apenas diez minutos. La vuelta completa a pie desde el pueblo, con parada larga arriba, cabe en una mañana.

¿Es una ruta difícil?

No: es un paseo forestal apto para cualquier estado de forma, con pendiente moderada y pista ancha en casi todo el trazado. El único tramo que pide atención es la propia roca, con escalones tallados pulidos por siglos de uso, resbaladizos en mojado. Con niños funciona bien; con carrito, mejor por la pista principal.

¿Se puede ir en coche?

Sí, por la M-505 en dirección Ávila hay desvío señalizado hacia la zona de la Silla, con aparcamiento a poca distancia del berrocal. Los fines de semana de buen tiempo se llena pronto, y La Herrería es zona protegida: el coche se queda en los espacios habilitados. El plan a pie desde el pueblo es más coherente con el sitio.

¿Qué es el bosque de La Herrería?

La masa forestal que se extiende a los pies del monasterio: fresnedas, robledal y prados de siega que formaron parte de las posesiones históricas de El Escorial, hoy bosque protegido y el paseo natural de los habitantes de San Lorenzo. Además de la Silla, guarda la ermita de la Virgen de Gracia y una red de sendas que se dejan improvisar.

¿Cuál es la mejor hora para la vista?

La tarde. El monasterio queda al noreste del berrocal, así que con el sol descendiendo la fachada de granito se enciende y la mole entera se recorta contra el Guadarrama. En verano conviene esa misma tarde por temperatura; en invierno, el mediodía es más amable y la luz sigue siendo buena.