Islas Baleares
Qué ver en Alcúdia: la muralla medieval, Pollentia y la bahía
Alcúdia guarda en dos kilómetros cuadrados lo que otras ciudades reparten en provincias: la ciudad romana de las Baleares, un casco medieval amurallado casi entero y, bahía abajo, el arenal más largo del norte de Mallorca. Está en el vértice entre las bahías de Pollença y Alcúdia, con la sierra de la Victòria cerrando por el este, y funciona igual de bien como plan de mañana desde la playa que como base de toda la zona norte. Qué ver en Alcúdia es, sobre todo, cuestión de capas.
La muralla y el casco antiguo
El recinto medieval, comenzado tras la conquista de Jaume II en el siglo XIV, rodea el casco con un adarve que se camina en buena parte: las puertas de Xara y del Moll —esta última, flanqueada de palmeras, es la imagen del pueblo— dan acceso a un dédalo de calles de piedra dorada, casales con ventanas renacentistas y la iglesia de Sant Jaume adosada al muro. Del segundo cinturón, ya renacentista, sobrevive el baluarte de Sant Ferran junto a la plaza de toros.
El casco vive: mercado los martes y domingos, comercio de calle y terrazas en la plaza de la Constitució. La vuelta completa a la muralla, con sus bajadas y miradores, es el paseo que ordena todo lo demás.
- Muralla siglo XIV, adarve visitable
- Mercado martes y domingos
- Bahías Pollença y Alcúdia
Pollentia y la capa romana
Extramuros, pegada a la puerta sur, espera Pollentia: la ciudad que Roma fundó hacia el 70 a. C. tras la conquista de las islas y el yacimiento mayor del archipiélago. Se recorren el barrio residencial de la Portella, con los cimientos de sus casas señoriales, el foro con sus templos y tabernas y el teatro excavado directamente en la roca, a un paseo corto entre campos. El museo monográfico, dentro del casco, reúne los bronces, esculturas y ajuares que las campañas siguen sacando a la luz. Pocas veces se ve tan claro el relevo: la ciudad romana abajo, la medieval encima, la bahía delante.
El teatro romano queda fuera del circuito vallado, en un campo de algarrobos: se llega andando en diez minutos y suele estar en soledad completa.
La playa, la Albufera y la Victòria
La playa de Alcúdia arranca en el puerto y estira unos siete kilómetros de arena fina y agua somera hacia Muro y Can Picafort: es el arenal cómodo por excelencia del norte, con entrada suave que agradecen las familias. Detrás, el parque natural de la Albufera, el humedal mayor de Baleares, ofrece itinerarios de observación de aves de acceso libre y gratuito.
El contrapunto bravo está en la península de la Victòria: carretera de curvas sobre el agua, la ermita con su hospedería, el mirador de la Talaia y calas de canto y pinar como s’Illot o es Coll Baix, esta última solo a pie. En cualquier lista de qué ver en Alcúdia, esa esquina montañosa es lo que separa el destino de playa del destino completo. En la mesa, pescado de bahía, arroces y la repostería mallorquina de horno de leña.
Cómo llegar y cuándo ir
Desde Palma son unos 55 kilómetros por la autopista Ma-13, tres cuartos de hora de coche, con autobuses regulares de la red TIB; el aeropuerto de Palma es la puerta de entrada de la isla. Desde el Port d’Alcúdia zarpa además el ferri a Ciutadella de Menorca, el trayecto corto entre islas.
La temporada de baño va de mayo a octubre, con julio y agosto llenos en el arenal grande y más aire en las calas de la Victòria. Primavera y otoño son el momento del casco, la muralla y Pollentia con luz buena y sin colas, y la Fira d’Alcúdia, a comienzos de octubre, despide la temporada con el pueblo volcado. El mercado semanal funciona todo el año.
- Isla
- Mallorca, zona norte
- Distancia a Palma
- 55 km por la Ma-13
- Yacimiento
- Pollentia, ciudad romana del 70 a. C.
- Playa
- unos 7 km de arena en la bahía
- Mejor temporada
- mayo–octubre; casco todo el año
Alcúdia se combina con Pollença y el cabo de Formentor, o con la costa de Muro y Can Picafort bahía abajo. El resto del archipiélago está en Islas Baleares y el índice completo del país, en destinos.
Preguntas frecuentes
¿Alcúdia y Port d'Alcúdia son lo mismo?
No, y conviene distinguirlos al reservar: Alcúdia es el pueblo histórico amurallado, a un par de kilómetros del mar, y Port d'Alcúdia es el núcleo costero moderno, con el puerto y el arranque de la gran playa. Se conectan en paseo llano de media hora o en bus. Quien busque ambiente de casco antiguo duerme arriba; quien busque arena en la puerta, abajo.
¿Qué es Pollentia?
La ciudad romana fundada hacia el 70 a. C. tras la conquista de la isla, principal yacimiento de las Baleares: se visitan la zona residencial de la Portella con sus casas, el foro y el teatro excavado en la roca, más el museo monográfico junto a la muralla. Queda literalmente pegada al casco de Alcúdia, y la entrada conjunta se ve con calma en un par de horas.
¿Se puede recorrer la muralla de Alcúdia?
Sí: el adarve del recinto medieval, levantado a partir del siglo XIV tras la conquista de Jaume II, se camina en buena parte, con las puertas de Xara y del Moll —la de la foto clásica— como accesos monumentales. Del segundo cinturón renacentista queda el baluarte de Sant Ferran. La vuelta completa, con bajadas al casco, es un paseo de una hora.
¿Cómo es la playa de Alcúdia?
El arenal más largo del norte de la isla: unos siete kilómetros de arena fina y agua poco profunda que arrancan en Port d'Alcúdia y siguen hacia Muro y Can Picafort, cerrando la bahía. La entrada suave la hace muy cómoda con niños, y detrás queda la Albufera, el humedal mayor de Baleares, con itinerarios de observación de aves de acceso libre.
¿Qué es la península de la Victòria?
El brazo montañoso que separa las bahías de Pollença y Alcúdia: carretera de curvas junto al agua, la ermita de la Victòria con su hospedería, miradores como el de la Talaia y calas de canto y pino —s'Illot, es Coll Baix, esta última de acceso a pie—. Es la reserva de naturaleza brava del municipio y el mejor atardecer de la zona.