Trujillo
Juego de Tronos en Trujillo: ruta por las localizaciones de la serie y de La casa del dragón
Juego de Tronos en Trujillo se resume en una escena: el asalto a Roca Casterly, la fortaleza de los Lannister, rodado en la séptima temporada con la alcazaba de esta ciudad de la provincia de Cáceres haciendo de muralla exterior. La razón por la que la producción la eligió, en cambio, es más interesante que la escena: la alcazaba se levanta sobre un afloramiento de granito con la villa amurallada descendiendo por la ladera, un perfil que no necesitaba decorado. Quien viene por la serie se encuentra con una de las ciudades renacentistas mejor conservadas de España, y suele acabar quedándose por eso.
Juego de Tronos en Trujillo: la fortaleza de Roca Casterly
El asalto de los Inmaculados a Roca Casterly se rodó con la muralla y la ladera de Trujillo haciendo de fortaleza exterior. En pantalla la silueta se completó con trabajo digital —el puerto, las torres añadidas—, pero la base es la ciudad real: la línea de muralla, el granito, la disposición de la villa en pendiente. Nada de lo que aparece se construyó para la ocasión y nada se conservó después, y eso conviene saberlo antes de venir: aquí no hay set, hay una ciudad.
La secuencia dio a Juego de Tronos en Trujillo una visibilidad internacional que la ciudad no ha perdido, y sumó un tipo de visitante que antes no llegaba. El efecto se nota las tardes de fin de semana en la Plaza Mayor, pero el casco absorbe bien la afluencia porque está pensado para caminarse despacio.
La ruta a pie por el casco
La ruta natural empieza abajo y termina arriba, y se hace en dos o tres horas sin prisa.
La Plaza Mayor
Es el punto de partida y una de las plazas más singulares del país: irregular, en varios niveles, con escalinatas que la conectan con las calles altas. En el centro, la estatua ecuestre de Francisco Pizarro; en uno de sus flancos, el palacio de la Conquista con su fachada plateresca y los bustos de los Pizarro. Alrededor se alinean el palacio de San Carlos, casas solariegas y soportales levantados con el dinero que volvió de América, que es lo que explica la desproporción entre el tamaño de la ciudad y la calidad de su arquitectura.
La subida a la villa intramuros
Desde la plaza arrancan las cuestas hacia el recinto amurallado. El trazado es medieval y estrecho, con palacios encajados entre casas bajas: el palacio de Juan Pizarro de Orellana con su patio renacentista, la casa-museo de Pizarro, y la iglesia de Santa María la Mayor, románica de origen y gótica en su cuerpo principal, con un retablo de tabla del siglo XV y una torre que se sube para tener la primera panorámica completa. Más arriba, la iglesia de Santiago y su puerta cierran el acceso al último tramo.
La alcazaba
El castillo corona el cerro. Es de origen andalusí, levantado entre los siglos IX y X y reformado después, con aljibe de doble nave, torres albarranas y un patio de armas donde se instaló la ermita de la Virgen de la Victoria, patrona de la ciudad. Se recorre por el adarve, y desde el lienzo norte se abre la dehesa hasta el horizonte. Aquí la comparación con la ficción se sostiene sola: la fortaleza domina un territorio abierto, sin nada que le haga sombra en kilómetros.
La casa del dragón en Trujillo y en Extremadura
Cuando la precuela entró en producción, Extremadura volvió a ser escenario. La casa del dragón concentró la mayor parte de su rodaje español en Cáceres, cuyo casco intramuros funciona como Desembarco del Rey sin apenas intervención, con trabajos también en el entorno de Trujillo y en otros puntos de la comunidad. Esa continuidad es la que convierte la visita en una ruta de dos ciudades y no de una.
En Cáceres los escenarios reconocibles se concentran en pocos metros: la plaza de Santa María con sus palacios, el arco de la Estrella como entrada al recinto, la plaza de San Jorge con la escalinata de San Francisco Javier y las calles de la antigua judería. El casco está declarado Patrimonio de la Humanidad y es uno de los conjuntos medievales menos alterados de Europa, sin cableado aéreo ni señalización moderna en la mayoría de sus tramos: por eso se rueda ahí. Quien venga buscando la casa del dragón en Trujillo debe saber que el peso del rodaje está repartido y que la capital cacereña es la parada mayor: la ciudad de los Pizarro entra en la ruta, pero no en solitario.
A veinte minutos de Cáceres, en Malpartida, Los Barruecos acogió una de las secuencias más recordadas de la serie original, el ataque al convoy de oro de los Lannister. Es un monumento natural de bolos graníticos y charcas, con acceso libre, sendero señalizado y una colonia de cigüeña blanca que anida sobre las rocas.
Las localizaciones españolas, comunidad por comunidad
La serie usó más de veinte localizaciones en España entre la quinta y la octava temporada, y la precuela añadió otras. Casi todas son monumentos reales aprovechados con retoques mínimos, lo que permite visitarlas como lo que son: patrimonio que existía mucho antes del rodaje.
Andalucía aportó el Real Alcázar de Sevilla como Jardines del Agua de Dorne, la plaza de toros de Osuna como foso de Daznak, el castillo de Almodóvar del Río como Altojardín y, ya en la precuela, el anfiteatro romano de Itálica en Santiponce como Pozo Dragón. El País Vasco puso San Juan de Gaztelugatxe y la playa de Itzurun en Zumaia como Rocadragón. Navarra cedió las Bardenas Reales para el mar Dothraki. Cataluña usó Girona como Braavos y como parte de Desembarco del Rey, con los escalones de la catedral entre las imágenes más repetidas. La Comunidad Valenciana convirtió Peñíscola en Meereen, y Castilla-La Mancha aportó el castillo de Zafra, en Guadalajara, como Torre de la Alegría.
Una ruta de varios días
Los extremos de esa lista están a más de mil kilómetros, así que la manera sensata de recorrerla es por bloques.
- Extremadura, 2 días
- Trujillo, Cáceres y Los Barruecos, con Mérida como añadido romano
- Andalucía, 3 días
- Sevilla, Santiponce, Osuna y Almodóvar del Río
- Norte, 2 días
- Gaztelugatxe y Zumaia en la costa vasca, Bardenas en Navarra
- Este, 2 días
- Girona y Peñíscola, separadas por unas tres horas
- Base para el bloque extremeño
- Cáceres o Trujillo, a 45 minutos una de otra
La ruta de Juego de Tronos en Trujillo se cierra bien con esos bloques. Y si el viaje empieza en Extremadura, la continuación natural hacia el sur es la dehesa: el mismo encinar cruza el límite provincial hacia la Sierra Norte de Sevilla, donde la cuarta etapa de la Vía de la Plata sale de Almadén de la Plata hacia Monesterio, ya en Badajoz. El contexto completo de la comunidad está en Extremadura.
Qué ver en Trujillo al margen de la serie
La ciudad sostiene la visita sin necesidad del argumento televisivo. Tiene una densidad de palacio renacentista poco común en relación con su tamaño, consecuencia directa del dinero que volvió de América con los Pizarro y los Orellana. La Plaza Mayor, las iglesias de Santa María la Mayor y San Martín, la alberca, el recinto de murallas con sus puertas y la alcazaba componen un recorrido de medio día que se cierra sin repetir calle.
En la mesa, Trujillo es tierra de queso: la Torta del Casar y los quesos de oveja de la comarca tienen aquí su feria a comienzos de mayo, que llena la plaza durante varios días. Alrededor, la dehesa da cerdo ibérico y caza.
Dónde alojarse: Trujillo o Cáceres
Las dos ciudades funcionan como base y la elección cambia el viaje. Trujillo tiene el parador instalado en el antiguo convento de Santa Clara, con claustro renacentista, y varios palacios del casco reconvertidos en hoteles pequeños; dormir intramuros permite subir a la alcazaba a primera hora, cuando la luz rasante sobre el granito es la mejor del día y no hay nadie. Cáceres ofrece más plazas y también parador en un palacio del recinto monumental, y es la base lógica si el peso del viaje está en los escenarios de la precuela, porque casi todo queda a pie.
Entre las dos hay unos cuarenta y cinco minutos por autovía, así que cambiar de base a mitad de viaje es innecesario. Con niños o con estancias de tres días o más, Cáceres suele salir mejor por servicios; para dos noches centradas en el castillo y la Plaza Mayor, Trujillo gana por atmósfera. En ambos casos conviene reservar con antelación en Semana Santa y en los fines de semana largos de primavera, cuando la ocupación extremeña se dispara.
Cómo llegar y cuándo ir
Se llega por la A-5 desde Madrid en unas dos horas y media, y por la misma autovía desde Mérida o Badajoz. No hay servicio ferroviario de pasajeros, de modo que la alternativa al coche es el autobús desde Madrid, Cáceres o Mérida. Los aparcamientos quedan en el entorno de la Plaza Mayor y en los accesos al recinto; el casco alto no admite tráfico cómodo.
La época importa. De marzo a mayo y de septiembre a noviembre el recorrido es agradable; en pleno verano las temperaturas extremeñas superan con holgura los cuarenta grados y la ruta entera es al aire libre y en cuesta. El invierno tiene días cortos pero luz limpia sobre el granito y una ciudad prácticamente vacía, que para fotografiar es la mejor combinación posible.
Preguntas frecuentes
¿Qué se rodó exactamente en Trujillo?
El exterior de la Roca Casterly, la fortaleza de la casa Lannister, en la séptima temporada de Juego de Tronos. La alcazaba y su ladera hicieron de muralla exterior en la secuencia del asalto de los Inmaculados, y el entorno del castillo sirvió también para escenas de exteriores. No hay decorados conservados: lo que se ve hoy es la ciudad tal cual, que es precisamente lo que buscó la producción.
¿Se puede entrar en el castillo de Trujillo?
Sí, la alcazaba es visitable y se recorre por el adarve y las torres, con la ermita de la Virgen de la Victoria en el patio de armas. Es el punto más alto de la ciudad y desde allí se entiende de un vistazo por qué la eligieron: la silueta de muralla sobre roca granítica no necesitaba retoque.
¿Cuánto se tarda en hacer la ruta a pie?
Entre dos y tres horas sin prisa, contando la subida al castillo, la vuelta por la villa intramuros y la bajada a la Plaza Mayor. Es un recorrido corto en distancia pero con desnivel constante y calles empedradas, así que conviene calzado con suela y evitar las horas centrales en verano.
¿La casa del dragón también se rodó en Trujillo?
Hablar de la casa del dragón en Trujillo es hablar de una parte pequeña del rodaje: la producción volvió a Extremadura para la precuela y concentró la mayor parte del rodaje en Cáceres, cuyo casco antiguo hace de Desembarco del Rey, con trabajos también en el entorno de Trujillo y en otros escenarios extremeños. Por eso la ruta más lógica no es solo Trujillo: es Trujillo y Cáceres en el mismo viaje, a menos de una hora de distancia.
¿Qué localizaciones hay en Cáceres?
El casco intramuros completo, declarado Patrimonio de la Humanidad, funciona como Desembarco del Rey: la plaza de Santa María, el arco de la Estrella, la plaza de San Jorge y las calles de la antigua judería aparecen sin apenas intervención. Es uno de los cascos medievales menos alterados de Europa y ahí está la razón.
¿Y Los Barruecos?
En Malpartida de Cáceres, a unos veinte minutos de la capital, se rodó el ataque al convoy de oro de la séptima temporada, la secuencia conocida como la batalla del carro del botín. Es un paraje de bolos graníticos y charcas, declarado monumento natural, con acceso libre y sendero señalizado.
¿Cuántas localizaciones españolas tuvo la serie?
Más de veinte repartidas por varias comunidades entre la quinta y la octava temporada, y la precuela añadió otras. Andalucía, Extremadura, Navarra, el País Vasco, Cataluña, la Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha aportaron escenarios, casi siempre monumentos reales usados con retoques mínimos.
¿Se puede hacer toda la ruta española en un viaje?
No de forma razonable: los extremos están a más de mil kilómetros. Lo que funciona es agrupar por zonas. Extremadura da Trujillo, Cáceres y Los Barruecos en dos días; Andalucía suma Sevilla, Osuna, Almodóvar del Río y Santiponce; el norte reúne Gaztelugatxe, Zumaia y las Bardenas.
¿Hay visitas guiadas temáticas en Trujillo?
La oficina de turismo municipal y varias empresas locales ofrecen recorridos por el casco que incluyen las localizaciones, y el trazado es sencillo de hacer por cuenta propia porque todo queda dentro del recinto amurallado. Lo que aporta el guía es el contexto histórico de los palacios, que acaba siendo más interesante que el dato de rodaje.
¿Cuándo conviene ir?
De marzo a mayo y de septiembre a noviembre. El verano extremeño supera con holgura los cuarenta grados y la ruta es al aire libre y en cuesta. En invierno los días son cortos pero la luz sobre el granito es excelente y la ciudad está vacía.
¿Cómo se llega a Trujillo?
Por la A-5 desde Madrid, unas dos horas y media, y por la misma autovía desde Mérida o Badajoz. No tiene servicio ferroviario de pasajeros, así que se llega en coche o en autobús desde Madrid, Cáceres o Mérida. Hay aparcamiento en el entorno de la Plaza Mayor y en los accesos al recinto.
¿Es una ruta apta con niños?
Sí, con la advertencia del desnivel y del empedrado. El castillo funciona bien con niños porque se puede caminar por la muralla, y la Plaza Mayor da margen para descansar. Con carrito, la subida a la alcazaba es incómoda.
¿Qué ver en Trujillo al margen de la serie?
La Plaza Mayor con la estatua de Pizarro y el palacio de la Conquista, la iglesia de Santa María la Mayor con su retablo y su torre subible, el palacio de Juan Pizarro de Orellana, la alberca, la iglesia de San Martín y el recinto de murallas con sus puertas. La ciudad tiene una densidad de palacios renacentistas poco común para su tamaño.
¿Con qué otros destinos se combina?
Con Cáceres y Mérida en un triángulo de menos de una hora entre puntos, con Monfragüe si interesa la observación de aves, y con el valle del Jerte o La Vera si el viaje es en primavera. Hacia el sur, la dehesa continúa sin transición hacia la Sierra Norte de Sevilla.
¿Queda algo de los decorados?
Nada permanente. Las producciones montan estructuras temporales y las retiran, y aquí el trabajo fue sobre todo de ambientación y de posproducción. Ese es el argumento real de la visita: no se va a ver un parque temático, se va a ver el monumento que hizo innecesario construir uno.