Ribadesella

Cuevas del Agua en Ribadesella: la Cuevona, el queso y la sidra

Cuevas del Agua es una aldea de la parroquia riosellana que sería una más entre prados y hórreos si no fuera por un detalle: su única carretera de entrada pasa por dentro de una cueva. La Cuevona, una caverna natural de unos trescientos metros, hace de túnel de acceso con calzada asfaltada, estalactitas iluminadas y un arroyo sonando en la oscuridad. A la rareza geológica se le suma la liturgia gastronómica de la comarca —queso de los Picos y sidra escanciada—, y el resultado es una de las excursiones más redondas del oriente asturiano.

La Cuevona: la carretera que es una cueva

No hay otra entrada rodada: quien vive en Cuevas del Agua conduce cada día por dentro de la Cuevona, entre coladas, estalactitas y techos de hasta doce metros, con la roca iluminada y el asfalto serpenteando por la caverna. El visitante hace mejor en dejar el coche junto a la boca y cruzar a pie por el paso peatonal: trescientos metros de geología con eco, frescos en agosto y templados en enero, que con niños funcionan como excursión completa en sí mismos.

Al otro lado espera la aldea: cuatro casas, hórreos, prados colgados sobre el Sella y la sensación —exacta— de haber entrado a Asturias por la puerta de servicio de la montaña.

  • La Cuevona ~300 m de cueva-carretera
  • Distancia a Ribadesella unos 10 min
  • Maridaje queso de los Picos + sidra

La cata: queso de cueva y sidra escanciada

La comarca es despensa mayor de Asturias, y el formato clásico de visita lo aprovecha: quesería o llagar, explicación y cata. En el oriente asturiano los quesos que mandan son los azules de los Picos de Europa —el Gamonéu ahumado y madurado en cueva, el Cabrales potente de las cuevas húmedas, el suave Los Beyos—, y la sidra natural se escancia del brazo en alto, como manda la casa. Las catas funcionan con reserva y calendario propio de cada quesería y llagar, de modo que el plan se concreta al organizar el viaje; la recompensa es la misma en todos: entender por qué aquí el queso se cría en cueva, igual que el pueblo.

La lógica subterránea de la comarca es perfecta: la cueva que se conduce (la Cuevona), la cueva que se venera (Tito Bustillo) y la cueva que se come (el queso).

Lo que hay al otro lado del túnel

La aldea es el motivo del desvío, pero el concejo justifica el día entero. En la villa de Ribadesella, al otro lado del Sella, está la cueva de Tito Bustillo, con arte paleolítico incluido en el conjunto de cuevas del norte peninsular declarado Patrimonio de la Humanidad; el aforo es reducido y la entrada se reserva con antelación, y el centro de arte rupestre contiguo abre todo el año aunque la cavidad esté cerrada. Enfrente, la playa de Santa Marina cierra un paseo alineado de casas de indianos, las que levantaron a la vuelta los emigrantes que hicieron fortuna en América. El primer sábado de agosto el río se llena de piraguas para el Descenso Internacional del Sella, y ese día conviene tener claro dónde se aparca antes de llegar.

Cómo llegar y cuándo ir

Cuevas del Agua queda a unos diez minutos de Ribadesella: N-634 hacia Arriondas y desvío señalizado hasta la boca de la Cuevona; Oviedo y Gijón están a una hora por la A-8. La combinación natural llena el día: la aldea y su cueva por la mañana, Ribadesella por la tarde —la cueva de Tito Bustillo, santuario del arte rupestre con aforo y reserva, el casco marinero y la playa de Santa Marina—.

Cualquier estación sirve, que es la ventaja de los planes bajo techo de roca: la Cuevona mantiene su temperatura y el queso no entiende de calendario. La comarca luce de mayo a octubre, con el primer fin de semana de agosto marcado en rojo por el Descenso del Sella, cuando Ribadesella revienta de piraguas y fiesta —espectacular y masificado a partes iguales—. Para la versión tranquila de Cuevas del Agua, casi cualquier otro fin de semana del año gana.

Concejo
Ribadesella, oriente de Asturias
Acceso
por dentro de la Cuevona, única entrada rodada
Quesos de la comarca
Gamonéu, Cabrales, Los Beyos
Cerca
Tito Bustillo y la playa de Santa Marina
Mejor temporada
todo el año; Descenso del Sella en agosto

La excursión encaja con Ribadesella, con Arriondas y el propio descenso del Sella en canoa, o con los Picos de Europa subiendo hacia Covadonga. El resto de la comunidad está en Asturias y el índice completo del país, en destinos.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la Cuevona de Cuevas del Agua?

Una cueva natural de unos 300 metros que funciona como única carretera de entrada al pueblo: la calzada asfaltada atraviesa la caverna entera, entre estalactitas y coladas iluminadas, compartida por coches y peatones. Es de los poquísimos pueblos de Europa a los que solo se llega conduciendo por dentro de una cueva, y esa rareza es la razón de su fama.

¿Se puede cruzar la Cuevona a pie?

Sí, y es la manera buena: hay paso peatonal junto a la calzada y la roca está iluminada, así que se cruzan los 300 metros mirando techos y coladas con calma. El eco del arroyo y el cambio de temperatura hacen la mitad del efecto. Con niños funciona como una excursión en sí misma; solo hay que contar con que los coches comparten el túnel.

¿En qué consiste la cata de quesos y sidra?

En el formato clásico asturiano de llagar y quesería: se visita el sitio, se explica cómo se elabora y se termina probando. En el entorno riosellano y de los Picos se catan quesos de los grandes de Asturias —Gamonéu, Cabrales, Los Beyos— acompañados de sidra natural escanciada. Las visitas funcionan con reserva y calendario propio de cada casa, así que se concreta al organizar el viaje.

¿Qué diferencia hay entre Gamonéu y Cabrales?

Los dos son quesos azules de los Picos de Europa con denominación protegida, pero el Gamonéu se ahúma y madura en cueva con un azulado más ligero, mientras el Cabrales madura en cuevas de alta humedad sin ahumar y llega mucho más potente. Probarlos juntos, con sidra, es la mejor clase de geografía asturiana que existe.

¿Qué más se puede ver en Cuevas del Agua y alrededores?

El propio pueblo es una aldea asturiana en miniatura —hórreos, prados, el Sella abajo—, y a diez minutos espera Ribadesella entera: la cueva de Tito Bustillo con su arte rupestre, el casco marinero, la playa de Santa Marina y la desembocadura del Sella. La combinación Cuevona más Tito Bustillo junta en un día la cueva que se conduce y la cueva que se venera.

¿Cómo se llega a Cuevas del Agua?

Desde Ribadesella son unos diez minutos: se toma la N-634 hacia Arriondas y el desvío señalizado baja hasta la boca de la Cuevona. El acceso rodado del pueblo pasa por dentro de la cueva; la alternativa es dejar el coche junto a la entrada y cruzar a pie. Ribadesella queda a una hora de Oviedo y Gijón por la A-8.